¿Qué has hecho de mí,
que la basura empareja mi estandarte,
que la locura me arranca palabras
con las que termino por herirte?
No soy esto,
o tal vez sí…
pero no quiero serlo contigo.
Dime, corazón,
si aún quieres ser parte de mí,
si todavía hay espacio
para lo que somos
entre tanto error.
Y si no,
ten el valor de decirlo también:
si prefieres que me vaya del todo,
antes de seguir rompiendo
lo poco que nos queda.

Deja un comentario